viernes, 2 de marzo de 2012

A mi primer amor.


Hoy he dejado solo a mi primer y único amor.

Tiene un nombre hermoso pero a pesar de sus talentos, es un ser muy defectuoso. Llora cada día en el silencio de la casa que nos sirve de brigada para aventuras poéticas que se olvidan en el amanecer, le gusta gritarle a las paredes y viste siempre ropa holgada, porque nunca será tan bella para ella misma como lo es para mis ojos. Tiene una colección insaciable de amores imaginarios que solo podrán ser sueños efímeros e incompletos, no le agradan las mujeres porque le han jodido la vida y aun así admira a su madre de manera colosal; su padre es bohemio, inteligente e intelectual, pero bien sabe que nunca llegara a ser tan maravilloso como él porque la detiene la angustia de saber que es sensible, loca y embustera cuando se trata de encontrarse en la vida y su ilusión. Le teme a muchas cosas, entre ellas: la soledad, y aunque siempre la acompaño, sé que ella nunca me va a amar. Aun así, me asombran sus arranques de desenfrenada alegría cuando alguien le dice que la quiere sin peticiones ni artificios que convoquen desilusiones y mayores tristezas; me encanta cuando se mira detenidamente al espejo cuando se siente bella y dice que ha logrado ser un poco más como yo. Tiene una voz dulce y es bastante sincera, al mismo tiempo que dedicada… pero nunca ha aprendido a querer, porque ella nunca será suficiente a los ojos de la vida, siempre habrá alguien mejor.

No he intentado decirle que la amo, porque sé que negaría, con un profundo dolor, que no merece amor.

Sin embargo, suele sumirse en cortas alegrías que sacan lo mejor de ella para el mundo. Ella escribe, baila, canta, dibuja y siempre crea un mundo donde ella a nombre de otra persona, siempre será feliz.

Pero jamás piensa en ella como objeto de felicidad…

En cada esquina encuentra como regalarle una sonrisa al dolor y sabe fingir bastante bien lo que la mata a cada minuto fuera de casa. Sabe caminar con la cabeza en alto hasta que llega a su puerta y se derrumba, como quien perdido en su causa… nunca será igual.

Le hace cuentas a sus deseos y hace listas que la lleve a sentirse un poco mejor, pero en silencio siempre se acusa a si misma de nunca ser un centro de atención. No, no le gusta ser popular, le gusta que la escuchen nada más, le gustan los dulces a montones y que la abracen con fuerza cuando solo quiere morir en la esquina de su habitación. Se culpa a si misma por cada error, le gustan los cerdos y el tiramisú, aprendió amar en otros los defectos pero en ella son todo un horror. Es una niña realmente obediente y bastante tradicional, quiere ser como un ama de casa y servir eternamente por amor… Nunca ha sido partidaria del egoísmo, la superioridad o la humillación, defiende como nadie sus ideales aunque estos no tengan nada de moral; si fuera por ella, los asesinos tendrían siempre perdón.

Pero ella… siempre ella… nunca ella, yo y ella, encontraremos plenitud. Por cada día se hará mas débil en su imperfección que consta de largas charlas con su hueco corazón; le sobra tiempo para atormentarse y pensar. Piensa en todo lo que podría pasar y sobre cada esquina quedan sus violines, cellos, aplausos y reconocimientos… me mira como quien busca aceptación, y yo, siempre me escondo cuanto la quiero, porque ni toda una vida me alcanzaría para expresarle cuan especial es para mí mientras ella es tan poco para ella.

Jamás me bastará decirle cuanto amo su cabello lacio y sus hermosos ojos de color chocolate que se combinan con su sonrisa, ni bastarán todas las noches que le repita que su cariño es interminable como lo mucho que me maravilla cuando abre sus ojos cada día y se ajusta la pijama que parece andar sucia pero que a ella le encanta. No sabrá mi fetiche por sus bailes frente al espejo, la astucia con que resuelve la vida de los demás, la inteligencia con que logra sus objetivos y la sensualidad con la que me coquetea siendo tan dulce e inocente. Crecerá pensando que no me gusta como sus piernas desfilan por las calles atrayendo las miradas de hombres atrevidos, ni como su osadía hace de mis días mas divertidos… o como me entretienen sus interminables consejos, sus gustos extraños, su voz cantando a todo pulmón mi canción favorita y sus aficiones dramáticas por los sentimientos ajenos.

Por siempre me tendrá a su lado… y una eternidad no será suficiente para que ella entienda que aunque tenga mil defectos, mi única cualidad será ella.


Manuela Correa
Absurdamente Mentira
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4 comentarios:

Tatiana dijo...

Sencillamente... WOWWW!!! así te lo dije ayer cuando lo leí... cuando sin que me dijeras... solo respondí.... la descripción del ser que más amo sobre este planeta.... mi vida... mi sonrisa cada día... TÚ!!!!.... es maravilloso cada detalle que narras... eres maravillosa.. mi única e irreemplazable y hermosa... hermanita... TE AMOOOO!!!! me encantó!!!

Decabel 314 dijo...

Simplemente mirarse a un espejo basta.....es hablarle a nuestro niño interno....te amooooooooooooooo eternamente; mírate interna y sobreviviras externa y transparente a los ojos de tu corazón

Decabel 314 dijo...

Y saber que los dias con los tiempos ruedan y se construyen historias y se realiza la autobiografía inédita del tiempo detenido, en un instante donde la madurez apenas comienza y la naturaleza del ser se afirma...escribir sobre nosotros mismos es tratar de vivir donde el mundo ya está muerto....¡revolquemoslo!

Da Noite Salazar dijo...

por lo que te describias al mismo tiempo, parecia que fuera la otra persona que lo escribia, interesante.