jueves, 5 de octubre de 2017

MI PRIMER GRAN AMOR




Mi primer gran amor me tocó el alma por primera vez no hace tanto,
mirando profundamente mi corazón desierto
dibujando con su sonrisa lo que yo creía mi mayor acierto: Él.

Planeó mis sueños,
me construyó, me recuperó y me reforzó
dibujando en mis inseguridades mariposas
haciendo de mi, mi mejor y mi peor versión.
Plantó en mi alma promesas y recuerdos,
y a pesar de que a su lado sufrí tantos infiernos
el agradecimiento fue creciendo junto a él.
todo aquello que no amaba de mi
aprendí a aceptarlo sin querer.

Con èl aprendí que el mundo es más bonito
desde que entendí el amor,
que mi sonrisa escandalosa es hermosa
que mis marcas y cicatrices no me definen
que mi alegría es la voz de mi alma
y que mi corazón es de hierro,
fuerte e inquebrantable.
Que ni él ya puede hacerme daño,
lo que se rompe se reforma,
se renueva... o se exalta.

Y ahora, que no hace tanto partimos sin decir adiós.
Dejamos caricias y halagos,
silencio, sin palabras
y miles de recuerdos entre los dos.
Nos debimos días y besos
y verdades nunca dichas.
Una que otra explicación
y futuros que ya nunca tendrán lugar.
Nos dejamos odio compartido y culpas,
ira, engaños, pero también algo de perdón.

Pero en el desasosiego de esta inesperada despedida,
le agradezco enteramente con mi alma
por haberme enseñado cómo se sentía el amor
el propio, el ajeno, el inesperado…
por haberme enseñado como no se ama,
como no te despides,
como se odia por primera vez de tanto amor
por enseñarme a levantarme mil veces
y lograr salvarme infinitamente la vida...
de él y de mi misma.

Mi gran amor me ha partido el corazón en mil pedazos,
pero he aprendido de él a convertir cada semilla en mi alma en un hermoso jardín de flores.


Manuela Correa Benjumea
Ilustración https://society6.com/product/flower-heart-spring_print#s6-6497192p4a1v45





viernes, 20 de marzo de 2015

TE SONRÍO






Yo te sonrío con la intención de enamorarte...  con la misma sonrisa, así cuando voltees para perderte en tu inexplicable tristeza mirarás mis ojos primero y encontrarás una curva que atrae tus manos a mi cintura y besos de carmín y cerezas.


Yo te sonrío con la intención de que me ames... con esa sonrisa que se vuelve carcajada, con ese ruido ensordecedor que mi alma hace cuando te siente cerca, cuando me miras fijamente, cuando no hay lugar más seguro que tu abrazo.

Yo te sonrío con la intención de iluminarte... que de solo mirar como te miro y ver esa sonrisa que me provocas pudieses decir que soy tuya, que no hay nadie más que provoque esa sonrisa, que puedo iluminarte, pero que tu eres mi luz.

Yo te sonrío porque eres mi calma... porque si no tengo calma no tengo sonrisa, porque tu eres el mar, los recuerdos y cada bella casualidad de mi vida.

Yo te sonrío porque te sueño eterno... a mi lado, paciente e incondicional. Regando tus defectos sobre mis vacíos que intentan servirte de vasija, de escudo, de hogar.

Yo te sonrío porque lo eres todo... y porque a nadie más le haría un poema de ser lo contrario.
Yo te sonrío porque cada vez que me amas, tus ojos sonríen conmigo...
Y yo siempre, con amor sonrío por ti.


Manuela Correa Benjumea
Ilustración: https://www.instagram.com/lamiaa.ameen/

lunes, 17 de febrero de 2014

MIEDO


Y entonces conocí el miedo, un miedo tan inmenso como arrollador. Me hice la de la vista gorda, y el miedo se fue acoplando a todo aquello que traté de ignorar. ¿Cómo uno podía afrontar esas grandes murallas?¿Esos días tristes?¿Esa vida oscura?

Siempre quise pensar que el dolor era algo llevadero, de la magnitud de un grano de arroz, insignificante y simplemente un poco molesto; pero entonces lo afronté, con mi vida entera llena de lo que consideraba fuerza. Y me atropelló con todo lo que tuve y desdibujó mis ojos sonrientes... No sabía manejar la hipocresía, nunca se me hizo fácil esconder la verdad. Que tonta es mi forma de ver el mundo, cuando es tan frágil y delicado, cuando yo, soy más destructible que el mismo.

Aquí, me encuentro siendo un granada de emociones, un pequeño explosivo lleno de peligro. No... no me dejes reventar. No me dejes ir más allá de lo que ya he ido, porque tengo miedo, miedo abismal, miedo más grande que yo, miedo más grande el mundo que me rodea y que no puedo manejar. No me dejes acercarme mucho a mi, qué se destruirme, qué sé desarmarme... que sé la táctica perfecta para hacerme nada.

No dejes que se me pasen los minutos dramatizando la vida de maneras absurdas, no dejes que el dolor sucumba para ahondar mis más preciados espacios, ten misericordia, y quítame este pesar que me mantiene hondo, allá, lejos de toda gloria. Recuérdame que no valgo nada, hasta que aprenda a darme un valor... un monto que parezca suficiente para todos estos vacíos que ni la vainilla logra llenar. Hazme saber de todo aquello en lo que he sido buena, de todo aquello que he logrado por mi misma, de todo lo que me he permitido pasar.

Y cuando alcance la magnitud exacta de lo que merezco de alegría,
recuérdame que aún así no me encuentro feliz.

Manuela Correa Benjumea
Ilustración: https://society6.com/product/daydreamer163094_print#s6-6368495p4a1v45


domingo, 8 de septiembre de 2013

DESHAZTE DE MI


Siempre estuve incompletamente destruida, incompletamente completa.
Estuve a punto de bordarme en lágrimas hasta el límite de mi más lejanos puntos de cordura, pero me mantuve en silencio. Quería correr y alcanzarle, protegerme de ese miedo irracional por la nada. ¿Qué era ella que me atormentaba tanto? Tenía el alma despedazada, ilusionada por cada esquina de mi habitación vacía, tan llena de blancos espacios sin sentido.

Y me dolía el pecho, porque mi corazón lograba atormentarse solo.

¿Cuántas veces tendría que repetirme lo oscuro que podía ser el mundo y lo torcida que podía ser mi conciencia? Era avara, egoísta; una fuente innecesaria de problemas que se iban contando con mis años de soledad. ¿Era mi revolución una inagotable pila de tristes recuerdos? ¿Qué era yo sin cariño?

Las gárgolas, siempre serán gárgolas.

No era quien para pedir devolver el tiempo y cometer los errores que siempre tuve miedo de cometer, podía ser la imagen perfecta de todo aquello que quisieran y aún así sonreír con las esperanzas por el suelo, con el miedo eterno de que toda oscuridad en mi vida fuera provocada por la luz que siempre irradiabas tú. 

Era tan fácil esconderme, porque siempre fui invisible.

Y, es que a medida que sacaba un poco de fuerza para apreciar cada una de mis cicatrices una herida nueva aparecía en mi piel en sus nombres. Cosas que se iban nunca más irían a volver, como un corazón recluso, una mirada perdida. Como mi vida.

Cuando me reten hasta el punto de no soportar la soledad.
Deshazte de mi.



Manuela Correa Benjumea
Ilustración: https://www.instagram.com/p/BT4BlQCAYLJ/?taken-by=williampaiva. 

jueves, 20 de junio de 2013

NO FUE POR TI


A través de mi espina dorsal se inventaban cierto número innombrable de caricias ingenuas. Yo tenía un poco menos que ahora, un poco menos que el mes que me seguía... y un rostro pálido de angustias y miserables recuerdos. No podía ser nada, nunca fui nada... y no era por ti. 

Contigo descubrí que el mar es más profundo cuando estoy llorando y que el atardecer es una incitación suicida. Conocí cuán peligroso puede ser que me quieras si no creo en tus palabras, ni en tus besos, ni en cada una de las veces que entraste con una sonrisa diciéndome cuán grande era mi existencia, no, no sirvo para eso. Estoy vacía, como esas muñecas rusas que te aguardan sobre tu repisa, sobre el lugar donde tantas veces te escribí que me rendía, porque no podía alcanzarte ni alcanzarme. No era nada hasta que te quise, pero me hice menos cuando te amé... porque fuiste el cielo y los abrazos cada día antes de las diez. 

¿Dónde quedaron todos tus miedos? ¿Dónde quedó todo eso que me aquejaba? Fui monótona, simple y organizada, meticulosa e insensible. Existí para no quererte tanto como lo merecías porque el amor que tenía no bastaba ni para mi. Fui una serie de contradicciones, el amor de tus padres, la hermana de tus problemas, la artífice de cada una de las máscaras que diariamente me cubrían y culpable de no corresponderte ni la sonrisa; a pesar de recibir tus labios temblorosos, tus manos frías y tus abrazos simples, a pesar de las muchas horas que hablamos tan superficialmente. 

No, no es que todo lo que vivimos haya sido mentira... 
es que simplemente yo nunca he sido verdad.

A través de lo poco notables que son los huesos de mi espalda, se extienden puntos fijos que sirvieron para tus desventuras y consuelo. Yo tenía casi lo que tengo ahora,  el mes que seguía era un presente... y mi rostro seguía pálido por mis poco sutiles confesiones. Seguía sin ser nada, tal vez fui algo... y no fue por ti.




Manuela Correa Benjumea, 2013
Ilustración: Gobugi www.gobugipaper.com

domingo, 28 de abril de 2013

ILUSIÓN DOMINICAL


-Hola-
Y cada respiro se me hizo eterno.

El asfalto no necesitó de mis zapatos,
se deshizo de mi equilibrio y mi cordura.
De que la palabra más tonta había salido de tus labios
y yo me sentía satisfecha.
Porque podía ser cercanamente ideal
aproximadamente perfecta
indudablemente, lo que quisieras...
y un poco más utopía que realidad.

Me olvidé de distancias infinitas
y recurrí a acercarme con dos pasos
inseguros, torpes, pero emocionados...
Y tu pelo negro brilló al son de los rayos del sol
y tu mirada se hizo sonrisa en mi rostro.
No esperaba que me amaras,
ni que levantaras el mundo por mí...
yo quería ser peso y carga en tus hombros
y el silencio de cada uno de tus secretos.

Yo quería un desnudo completo...
desnuda tu alma, 
desnudo tu corazón,
desnudos tus besos...
pensar que cada canción en el mundo podría ser nuestra,
que cada nube de febrero se hacía animal de feria...
Pensar en cosas banales, de esas que van y vienen cuando menos lo esperas,
que llegan cuando quieren llegar como llegaste tú
cuando mi respiración agitada sofocó el suelo que solía pisar.

No me faltaba tu amor... Pero lo quería todo.
Lo quería todo, pero me faltaba tu nombre.
-¿Cómo te llamas?

-Sueño.


Manuela Correa Benjumea

lunes, 25 de marzo de 2013

ESTROPEADA POR EL TIEMPO


En un cronograma de sentimientos,
se ahogaba todo mi ánimo
horas y horas vacías...
vacíos que me hacían eterna.

0, abismos y espacios negros sin profundidad definida,
Manchas en mi cara conectadas a mi corazón
y 2 palabras, 2 años y una vida que no quería vivir.

Me bastarían un par de elefantes violetas,
una sutil colección de estampillas antiguas
y un telegrama que me repita constantemente:
"Nadie Nunca Más Volverá..."

Porque la soledad es maravillosa cuando tengo su compañía,
pero ahora que no están ni las migas
los pájaros frecuentan a devorarme el alma
y yo, a abrirme las heridas.

Vicios de carretera,
de viajes perpetuos
de recuerdos y gárgolas inestables
y de quererte tanto como para agobiarme
y pensar que nada es algo solo si estás cerca
porque lo demás se esfuma entre caricias y comentarios...
a pesar de saber que me duele siempre
tu mirada, profana, satírica.

Y mentiras tan simples,
tan nuestras... tan "eternas, de siempre" y otros imposibles.
2 palabras, 2 años y una vida que sigo sin querer vivir.

Manuela Correa Benjumea, 2013
Imagen:  https://www.instagram.com/kodamorkovkart/

lunes, 28 de enero de 2013

POR LOS DOS = NADA


Éramos dos más unos cuantos en su vida,
dos sonrisas insensatas y enamoradas...
dos mujeres jugando al 1 por 1 y nada de nada.
Queriéndolo a él,
como él quiso a tantas.

Ella podía acomodarse a sus caricias con una sonrisa y hacer temblar sus manos con un beso...Pero ella nunca dejaría su marca en una frase de cariño, ni esos, sus ojos, serían detallados de tal manera como para helarle el alma de la forma más suspicaz y simple... Nunca dejaría él su sueño por hablarle ni se dedicaría eternamente a ella con cada secreto y esperanza; más sería yo siempre confidente, su sombra, su malicia. 

¿Siempre se supuso que fuéramos una figura geométrica?
No, eran ellos una simple línea y yo un punto paralelo a su existencia.
¿O una perpendicular? Podría creerlo...
Una inefable muestra de cariño,
o algo más exacto, matemático,
Limitado pero exquisito...

Él tenía el poder de quererme y adorarme con un simple abrazo, sumarme un par de risas, dividir en dos mis quejas. Podía enredarme las ideas, hacerme un poco más niña y un poco más lenta. ¡Tonta! Las palabras no quieren, su voz en realidad me hiere y solo a ella, a ella le pertenece.

Sería cliché decirle que le adoro con el alma
y que me rompería en mil pedazos su presencia...
Sería demasiado el peso de mis lágrimas,
si aceptara que seré de preferencia,
siempre su compañía y nunca su princesa.

Manuela Correa Benjumea
Ilustración: https://www.instagram.com/p/BThowagAfnl/?taken-by=pride_nyasha

domingo, 21 de octubre de 2012

NO HACE TANTO - PARA SIEMPR





 Te quise, alguna vez, no hace mucho…

Con dos ojos juguetones que perseguían tu silueta por cualquier lugar que quisiese pasar, con las manos que se rehusaron a acariciarte por pena y con una falda corta que se movía ligeramente con el viento mostrando un par de piernas largas que nunca consideré lo más bello de mí. 

Siempre reprimí las ganas de escribirte un sinfín de mentiras en mis eternas poesías, nunca quise mentirte, pero siempre sospeché que amarías mis exageraciones: ojos brillantes, sonrisas acaparadoras, sentimientos desbordantes y estelas de caricias con sabor a dos… Pero aunque todo de ti hiciera una nada de mí, nunca dejé mi pequeño lugar feliz, mi aislada esquina, mi techo de esperanzas. No intenté nada, no dije mayor cosa, más siempre mantuve firme mi mirada dirigida hacia la tuya. ¿Qué quería Dios que hiciera contigo en mi camino si con solo tu presencia me hacías tan inútil, tan frágil… tan vulnerable a ti?¿Qué reacción esperaba el mundo si me tomabas la mano para guiarme un poco más lejos de la nada?

Interrumpí tu tranquilidad con mis alaridos, perseguí tu intimidad con mis preguntas, prohibí la entrada de extraños por mi puerta e incluso hice un espacio en mi cuarto para las visitas que nunca tuvieron lugar. Lloré ilusiones, grité silencios y aun así  cinco pasos no fueron más que un beso en mi frente y un “te quiero” pasajero de amigos para siempre.

¡Ah! Pero es que te quise, TANTO, no hace mucho y  fue tan lindo verte pasar, aunque fuese unos cuantos minutos por mi camino.


Manuela Correa Benjumea.
Todos los derechos reservados.
Ilustración  http://www.notefolio.net/mozza

martes, 7 de agosto de 2012

CON SOBREPESO EN EL MAR



Tengo un par de curvas escondidas bajos el mar para que al surcarlo te encuentres abrazado por las inmensas olas y que nunca te falten mis besos fogosos, salados... Los mismos que no te dejan respirar.Ojalá y tengas que escaparte de mis hilarantes momentos de alegría y todo lo que pese mi cuerpo sepas hacerlo bailar, al son de arrecifes y peces, al son de este amor sin par.

Que jueguen conmigo las aguas, que agracien mis curvas ballenas del mar, que gritemos al viento con el aire que no sobra que bajo estas aguas nos vamos a quedar. Profesa conmigo canciones sin rima, siente que todos los días te envicias aún más... Haz 7 mares de ilusiones, leyendas y tal vez, un cuento más y salpiquemos espacios con movimientos fugaces, con volumen, como sirenas... acunando estrellas al brillar.

Candor de arrecife, Candor de coral... centinela permanente, azulejo de mar. Posarse en mis brazos no estaría de más entre ostentosos preludios de una melodía particular. Menea tu cuerpo, cárgame entre vestigios de sal y por un soplo, un tiempo llevemos sobrepeso por amar.



Manuela Correa Benjumea
Ilustración https://www.instagram.com/p/BCOTwOok-07/