Yo te sonrío con la intención de enamorarte... con la misma sonrisa, así cuando voltees para perderte en tu inexplicable tristeza mirarás mis ojos primero y encontrarás una curva que atrae tus manos a mi cintura y besos de carmín y cerezas.
Yo te sonrío con la intención de que me ames... con esa sonrisa que se vuelve carcajada, con ese ruido ensordecedor que mi alma hace cuando te siente cerca, cuando me miras fijamente, cuando no hay lugar más seguro que tu abrazo.
Yo te sonrío con la intención de iluminarte... que de solo mirar como te miro y ver esa sonrisa que me provocas pudieses decir que soy tuya, que no hay nadie más que provoque esa sonrisa, que puedo iluminarte, pero que tu eres mi luz.
Yo te sonrío porque eres mi calma... porque si no tengo calma no tengo sonrisa, porque tu eres el mar, los recuerdos y cada bella casualidad de mi vida.
Yo te sonrío porque te sueño eterno... a mi lado, paciente e incondicional. Regando tus defectos sobre mis vacíos que intentan servirte de vasija, de escudo, de hogar.
Yo te sonrío porque lo eres todo... y porque a nadie más le haría un poema de ser lo contrario.
Yo te sonrío porque cada vez que me amas, tus ojos sonríen conmigo...
Y yo siempre, con amor sonrío por ti.
Manuela Correa Benjumea
Ilustración: https://www.instagram.com/lamiaa.ameen/
