
Escribo telegramas de azúcar en mis besos,
Que te indiquen caricias incumplidas,
en todo lo que sobra de mi ira,
sobre los regaños prominentes de tu silencio.
Ayer te vi pasar sobre mis sueños,
pisando fuerte como pesadilla
y vi las alas que me diste…
destrozarse pluma a pluma entre recuerdos.
Contaba con esperanzas yo los días…
creyendo inútil mi cordura.
Regalaba sin razón mis sonrisas
a payasos con traumas ya severos.
Miraba una a una esas nubes
que troncadas parecían mariposas,
y mintiéndome a mi misma mil y un veces...
supuse vivir sin ti mis días.
Me pinte en la cara la tristeza,
al mirar por siempre el firmamento...
que llorando conmigo los pecados,
me hacia creer que existía el cielo.
NUESTRO CIELO.




