lunes, 27 de febrero de 2012

Juegos celestiales.


Dios en su malicia
creó seres alados
para que amara yo ilusiones
que carecieran de sentido.

Dios en su locura...
hizo el amor perfecto,
tan inalcanzable como hermoso...
siempre efímero, nunca eterno.

Y así por siempre un nunca
loca de amor rogué al cielo de tu pecho...
que me llevara al paraíso,
aunque este no fuera mas que un sueño.

Porque aprendí que Dios es diablo...
cuando nos hace jugarretas
que de no ser yo devota...
pensaría es su juego.

Monopolio en preferencia.

Por eso siempre quise ser un ángel
que saciara tus deseos...
que con mis alas yo cubriera
tus pecados, mis manías...

Ser santa,
tranquila y mansa...
Imperfecta, sensible
y bella.

Para que me manejaras a tu antojo.
Ajedrez de tu existencia.

Manuela Correa
Absurdamente Mentira
Todos los derechos reservados

sábado, 18 de febrero de 2012

Dragonflies


"Existían tres libélulas rondando mi ventana... buscaban alcanzar el sol que en ella se reflejaba pero solo encontraban un duro pedazo de vidrio y dos grandes ojos verdes que las admiraban como siempre desde la mañana hasta el atardecer. Jugaba a que me miraban, detenidamente, para siempre... un siempre que duraría un día de sus vidas.

Tocaban una canción con notas disparejas cuando se lanzaban desesperadamente a la ventana con sus cabezas. "Que obstinadas", solía decirme mientras las observaba y reía a carcajadas con la sorpresa de que no eran muy diferentes a mi, que en inmensa libertad seguía sin sobrepasar las cuatro paredes de una gran habitación.

Que lindo fue pensar en un momento ser una libélula.... un pequeño dragón volador y encerrarme en la angustia de nunca alcanzar ese rayo de sol y ese siempre que acabaría en veinticuatro horas de interminable decisión."

Fragmento de "El campo de libélulas"
(Nombre temporal)
Manuela Correa