
"Existían tres libélulas rondando mi ventana... buscaban alcanzar el sol que en ella se reflejaba pero solo encontraban un duro pedazo de vidrio y dos grandes ojos verdes que las admiraban como siempre desde la mañana hasta el atardecer. Jugaba a que me miraban, detenidamente, para siempre... un siempre que duraría un día de sus vidas.
Tocaban una canción con notas disparejas cuando se lanzaban desesperadamente a la ventana con sus cabezas. "Que obstinadas", solía decirme mientras las observaba y reía a carcajadas con la sorpresa de que no eran muy diferentes a mi, que en inmensa libertad seguía sin sobrepasar las cuatro paredes de una gran habitación.
Que lindo fue pensar en un momento ser una libélula.... un pequeño dragón volador y encerrarme en la angustia de nunca alcanzar ese rayo de sol y ese siempre que acabaría en veinticuatro horas de interminable decisión."
Fragmento de "El campo de libélulas"
(Nombre temporal)
Manuela Correa
4 comentarios:
Wowww!!!!.. como me encanta!!!.... este libro como todos los tuyos luce sensacional!!!!
Me encanta y te felicito que a cada vivencia personal le sacas su fruto, eres una innata escritora y de las buenas.....lo único que me duele son tus vivencias obligadas....cuando aún debías estar soñando con hadas y con juegos....TE AMMOOOOOOOOOO
excelente!!!!! feliz domingo, besos
"encerrarme en la angustia de nunca alcanzar ese rayo de sol y ese siempre que acabaría en veinticuatro horas de interminable decisión" Me gusto :D claramente yo habría puesto en vez de Sol, Luna pero en si ese es el sentimiento.
Publicar un comentario