sábado, 23 de abril de 2011
Lolita
siempre una mancha del color de la delicadeza estampada en el florero que yace en el alfeizar de mi casa, nuestra casa. Un poema de flores, castidad, pureza... inocencia. Por siempre una muñeca de porcelana habituada a quedarse inmóvil entre tus manos, tus brazos... mis brazos. De ropas de azúcar de esperanzas tan dulces, llena de sonrisas... tus sonrisas: nuestras sonrisas.
Siempre lolita...
ese sueño que siempre quisiste tener, esa carita pintada de rosa, mi cara... toda tuya. Sumisa, enamorada. Una compositora de ilusiones pintadas en tu cuerpo, mi cuerpo: nuestro corazón. Siempre un viaje de fantasías que por ser tuyas siempre serán mías Primavera eternamente en tus labios, verano infernal en tus venas, otoño infinito en tus insultos e invierno pasajero lejos de tu piel, mi piel: albaricoque.
Siempre, por siempre y para siempre.
Tu LOLITA.
martes, 12 de abril de 2011
Me pintare de rojo tu nombre en mi existencia.
domingo, 10 de abril de 2011
Inferno
Siempre quise ser pecado.
Una mentira, una incitación barata a tocarme...
pecado mortal, pecado moral.
Siempre quise ser pecado
satisfaciendo tus desventuras,
alimentando tu ser animal.
Siempre y por siempre quise ser pecado
para que cada vez que me miraras
no pudieras contenerte
y por cada palabra que dijera
el agua de tu boca
saciara la sed de mis labios
comprometidos a ser por la eternidad
como un fetiche, como un sueño
a ser sin inhibiciones tu mejor y mas completo pecado...
para que asi pudieras ir al infierno junto a mi,
que he deshecho mis promesas a Dios
solo para amarte.
jueves, 7 de abril de 2011
Amor y labios pintados
Me engañaron tus miradas
que deseando mis labios pintados gritaban "Se fiel a mi corazón"...
Me había advertido con tus besos aquella noche estrellada
lo loco,
saturado,
común,
moderno,
real,
fantástico,
miedoso,
peligroso,
letal,
hermoso,
maravilloso,
armónico,
musical,
completo,
vacío
y lleno que era el amor.
Todo ese concepto era yo con labios rojos, falda corta y mirada inocente.
Cayendo en tu encanto de hombre libre, sabio y encantador.
Dejandome llevar por un sinfin de movimientos de manos
que llegaban desde mi cuerpo hasta lo mas profundo de mi alma...
un camino interminable de caricias que decían poco a poco
que lo que sentías por mi era una mentira.